
Me cansé del metro y sus típicas paradas cortas no hacen más que retrasar, y la gente se baja en aquellas minucias que no hacen más que irrumpir en mi camino.
Las demás personas se ven a tiempo pero yo no tengo aquél don debo llegar con o sin esas míseras personas que como siempre son las mismas cotidianas de todos los otros días. Me vuelve loco. Me sofoca. Me marea.
Me cansé de las constancias a largo plazo y los típicos tazones vacíos de los pordioseros y ahora la masas se duplican y cansan más que antes se revelan más que antes y hoy en día pienso : “Qué pendejadas se les ocurrirá otro día’’. Ya no me familiarizo con aquellos quejosos de siempre ya no me queda con quién contar y aún así no me canso de leer las minutas del reloj.
Me cansé del mundo y su humana hipocresía me cansé de que todos ahora se excusen con decir que tal cosa es humana y que cosas no lo son. Ya parecen vagos recuerdos los que tenía cuando me divertía y me volvían un loco de remate.
Me cansé de mi vida y de mis constantes quejas.
Simplemente me cansé.
Las demás personas se ven a tiempo pero yo no tengo aquél don debo llegar con o sin esas míseras personas que como siempre son las mismas cotidianas de todos los otros días. Me vuelve loco. Me sofoca. Me marea.
Me cansé de las constancias a largo plazo y los típicos tazones vacíos de los pordioseros y ahora la masas se duplican y cansan más que antes se revelan más que antes y hoy en día pienso : “Qué pendejadas se les ocurrirá otro día’’. Ya no me familiarizo con aquellos quejosos de siempre ya no me queda con quién contar y aún así no me canso de leer las minutas del reloj.
Me cansé del mundo y su humana hipocresía me cansé de que todos ahora se excusen con decir que tal cosa es humana y que cosas no lo son. Ya parecen vagos recuerdos los que tenía cuando me divertía y me volvían un loco de remate.
Me cansé de mi vida y de mis constantes quejas.
Simplemente me cansé.

No hay comentarios:
Publicar un comentario